EL HERMOSO BESO DEL CORAZON besar a los hijo en los labios

En ocasiones vemos fotos publicadas donde famosos dan un beso a sus hijos en los labios.  A través de sus redes sociales fotos de diferentes expresiones afectivas entre padres e hijos, generan cierto alboroto. O conocemos algunos amigos que tienen esos hábitos en la familia. Hace unos días una foto en la que madre e hija se daban un beso en los labios indujo una gran polémica en las redes. La estampa no tendría más trascendencia de no ser porque ese beso era en los labios y, hordas de guardianes de la moralidad hallaron en la imagen la excusa perfecta para atacar y patentizar sus doctrinas.

Primero llegaron los insultos: “exhibición repugnante”, “vergüenza”, “asco”; luego llegaron las supuestas pruebas que avalaban la idea de que besar a un hijo en los labios “está mal”, es “inapropiado” o “incómodo para los demás”.

Incluso algún comentarista aseguró que no era un hábito recomendable “según los expertos” y que los niños que se educaban normalizando el beso en los labios con sus familiares podían “ser más promiscuos de mayores” o “confundirse sexualmente”.

Al final, también llegaron las defensas: “Quien vea algo sexual, o impropio en esa imagen está enfermo”, dijeron unos. “El problema es de quién juzga”, insisten otros.

LOS OPINABLES EXPERTOS

Lo único que parece claro en este asunto es que se trata de una cuestión personal que pertenece, estrictamente, al ámbito privado de las familias. Podrá gustar o no gustar “pero al día de hoy ninguna asociación seria de psicólogos ni psicoterapeutas se ha pronunciado en la línea de que vaya a haber más promiscuidad o confusión sexual porque un niño sea besado en los labios con normalidad por sus padres, o hermanos”, asegura Abel Domínguez LLort, psicólogo infantil y juvenil. En la misma línea se expresa la experta Silvia Álava “no conozco ningún estudio científico que diga que esto es malo. Es una decisión personal y cada uno con los hijos puede hacer lo que educativamente cree que está bien; yo con mis hijos, dice la experta, adolescentes ahora, es una actitud normal que en la familia tenemos desde siempre. Lo que sí está demostrado como anormal es que la ausencia de cariño físico, tiene un enorme efecto negativo tanto cuando se es  menor como cuando uno es adulto”, señala Álava.

A partir de estas evidencias, cada familia puede elegir el modelo de manifestación del amor que más encaje con su modelo educativo:   “La expresión del afecto es una cuestión que pertenece al ámbito privado, a los valores en que cada familia quiera educar a sus hijos y del significado que esa familia dé a los besos.  

Habrá familias que preferirán dejar el beso en los labios para la pareja, para papá y mamá, en el caso de padres heterosexuales, o para papá y papá o mamá y mamá en el caso de parejas homosexuales.

Un beso, en sí mismo, no tienen ningún significado pernicioso, somos nosotros, la sociedad, quienes damos los significados, especialmente los negativos.

Creer que porque en el ámbito domiciliario le damos  un beso en los labios al niño con un significado de simple cariño afectuoso, ese niño pueda darle un beso en la boca a otro niño en el parque o en el colegio.    No suele suceder, aunque sí se dan excepciones,  pero en niños más bebes. Los niños  a partir de 3, 4 años son muy inteligentes y, si no lo ven en las escuelitas lo más seguro es que no lo hagan aunque lo vean en casa, logran diferenciar desde muy chiquitos los gestos que pertenecen a cada espacio. El beso, en sí mismo es un gesto limpio, es inocente, no tiene significado peyorativo y, de hecho, en muchas culturas el besos tiene muchas expresiones distintas y hay besos en la nariz, hay besos públicos en la boca, hay tres besos, o  saludos sin  ningún contacto físico,” explica Domínguez Llort que no se decanta ni por el “a favor” ni el “en contra” en este asunto… es cuestión de madurez familiar, y como las personas entienden el valor del beso y a quien y con quien compartirlo sin ningún problema. En nada tiene que ver el beso familiar o de amistad con el beso, a posteriori, de pareja, de enamoramiento, o de sexualidad. Muchas personas, aun llegando a la edad de la adultez, saben mantener el beso en los labios con los más cercanos, con un sentido de alegría y afecto muy diferente al beso amoroso de pareja. En realidad aquí no estamos hablando de los niños ni de cómo hay que educarlos o no. Estamos hablando de cómo nos enfrentamos los adultos a lo que no nos gusta y por eso Juzgamos, no mostramos respeto por los demás, imponemos con insultos nuestras preferencias o frustraciones y eso sí que hay que evitárselo a los menores, porque eso sí que lo aprenderán si no educamos acertadamente en el respeto”.

 

 

Comentarios

Envía tus comentarios

  
Más Artículos